“Deben ser los gorilas, deben ser” o porque la derecha reapareció en los festejos del Bicentenario

Argentina, está de fiesta. Y Tucumán, Cuna de la Independencia Argentina, es centro de todas las miradas, principalmente por ser además la sede de los principales festejos que tuvieron como punto máximo los desarrollados el 9 de Julio, con la presencia del presidente de la Argentina, Mauricio Macri.

La vigilia, el izamiento de la bandera, el Tedeum, la visita a la Casa Histórica, y el desfile cívico militar sumieron a los argentinos, y a los tucumanos, en un estado de extasis y patriotismo inusual. El color, y el calor, lo dió la gente. La fiesta fue de los argentinos, en cada ciudad y en cada pueblo, y de los tucumanos que además fueron grandes anfitriones de quienes llegaron a la provincia para participar de los festejos.

El estado de emoción no debe dejar pasar desapercibido también el reverdecer, o mejor dicho, la reaparición de ciertos personajes -con sus símbolos y ritos- mezclados entre la multitud. El paso, entremezclados con los “héroes de Malvinas”, agitando a la multitud de los que participaron del “Operativo Independencia” en el desfile de Tucumán; el desfile de los “ford falcon” verdes, famosos por formar parte de los grupos de tareas de la última dictadura; entre otros hechos deben llamar la atención a la sociedad toda. Y por supuesto a los Gobiernos también.

Porque no nos es suficiente, ni mucho menos para los Organismos de Derechos Humanos, comunicados de prensa expresando repudios. Sobran las palabras. Hay que analizar porque hasta no hace muchos meses estas situaciones no habrían sido posibles. Los argentinos ya dijimos “Nunca Más”. Y ahora, estamos viendo como estos sectores de a poco van saliendo de su ostracismo con no se que tupé, legitimados por el odio. Y motivados por al gún sector de la política, que todavía realza el accionar del “terrorismo de estado”.

En Tucumán, se están juzgando en la Justicia Federal las responsabilidades dentro del “Operativo Independencia”, y además los tucumanos en 1995 eligieron al genocida Domingo Bussi como gobernador de la provincia. Muchos funcionarios, nacionales y provinciales, además fueron parte del bussismo y reinvindican su figura.

Quizás los responsables, como dice una de las canciones que difundía el programa “La Revista Dislocada”, de Délfor Dicásolo y Aldo Cammarota: “deben ser los gorilas, deben ser,/ que andarán por aquí,/ deben ser los gorilas, deben ser,/ que andarán por allí…”.

Nota del autor: el término Gorila es un epíteto o término proveniente de la política interna argentina aparecido en 1955 para denominar a una persona que tiene una postura antiperonista extrema. El término fue adoptado para autodenominarse por parte de los antiperonistas y fue luego usado también por personas de otras ideologías, también para denominarlos, frecuentemente con significado despectivo. La expresión se extendió por América Latina como sinónimo de “reaccionario de derecha”, militarista, golpista o “anticomunista”.

¡Es la confianza estúpido!

Durante la campaña electoral, y posterior a ella, el equipo de Cambiemos sostenía el relato de que con la “confianza” todo se podía. El “shock” de confianza, a través de una apertura de la economía, solucionaría por si muchos de los problemas heredados de la gestión kirchnerista.

La confianza es un elemento clave en el mundo económico, es la que moviliza los capitales y le da sentido a las decisiones. En ese sentido Macri y su equipo  tenían razón: nadie invierte por lo que ganó en el pasado. Siempre la mirada está puesta en el futuro.

Por eso detrás de la discusión sobre la existencia de la necesidad de una “ley antidespido” es una discusión sobre el futuro y la confianza en las políticas económicas implementadas por el nuevo gobierno. O mejor dicho, en como ven en el corto plazo los empresarios la situación económica del país y el desarrollo de sus negocios.

Está claro que iniciativa por parte de la oposición justicialista está dada más por una necesidad política que por la efectividad que pueda tener la ley. Luego de levantar la ley cerrojo y de validar los DNU (como la derogación de la Ley de Medios), y ante el desmejoramiento de la situación económica y social del país, el pejotismo necesitaba mostrar un iniciativa que le dé el  aire que las internas le estaban sacando.

Por el lado del oficialismo, mostrando una vez más sus contradicciones, la amenaza de vetar la ley no hace más que exponer al presidente a una derrota, simbólica e innecesaria.

Al afirmar que el empresariado podría adelantar despidos o que la sanción de la ley era una medida que ahuyentaría las inversiones, Macri está afirmando que las empresas (sobre todos las grandes empresas) no confían en el futuro cercano de la economía argentina. Porque carecen de la confianza de que en el corto, y mediano plazo, sus negocios mejoren (dada la caída del poder adquisitivo de la gente y la recesión en la que se encuentra el país). La solución, el recorte de personal o el cierre de sus negocios.

Que haya una ley “antidespidos” solamente “afectaría” a las pequeñas y medianas empresas (pymes) quiénes aportan el 87% (aproximadamente) del empleo en la Argentina. Y las que sabemos son las más reacias a desprenderse de un trabajador por la naturaleza de las relaciones entre el empleador y sus trabajadores. En este contexto, un acuerdo con las grandes corporaciones (las que se vienen beneficiando con las políticas de Cambiemos) solo será una imagen para las fotos, ya que en caso de necesidad para ellos un trabajador es solo un número.

Lo que el Gobierno de Cambiemos debe trabajar es en la implementación de políticas que generen el bienestar de los consumidores y empresarios. Es decir, recuperar la confianza. Por que parafraseando a Clinton cuando hablaba de la importancia de la economía en su campaña electoral: “¡Es la confianza, estúpido!”

 

A confesión de parte, revocación de licencia para TyC Sports

La imputación de Alejandro Burzaco en Estados Unidos por el FIFAgate obliga a las autoridades argentinas, principalmente a los órganos encargados de regular el funcionamiento de los medios audiovisuales de comunicación en el país, a actuar de una manera rápida y contundente.

Alejandro Burzaco confesó que pagó coimas por los derechos de transmisión del fútbol.

“Alrededor de 2005, uno de los dueños y fundadores de Torneos me contó que un joint-venture en el que la empresa participaba (la compañía T&T Sports Marketing LTD., con sede en Islas Caimán) había obtenido los derechos televisivos para transmitir partidos de fútbol en Sudamérica”, relató el ex CEO de la empresa Torneos. Y agregó:

“Había obtenido esos derechos, en parte, mediante coimas y comisiones ilegales a los dirigentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Me dijeron que este arreglo llevaba en práctica algún tiempo. Sé que debí haberme bajado en ese punto, pero acepté trabajar para Torneos. Acepté jugar un rol activo en el esquema de las coimas y me arrepiento. Estaba equivocado”, se arrepintió el ejecutivo de 51 años.

La declaración de Burzaco continúa: “Varias veces, desde 2005 y hasta 2015, acordé pagar y pagué coimas y comisiones ilegales a varios directivos de Conmebol, FIFA y otros oficiales afiliados al fútbol para obtener y mantener los derechos de marketing de varios torneos, incluyendo la Copa Libertadores, Sudamericana, Copa América y las ediciones de 2018, 202, 2026 y 2030 del mundial, además de varios partidos amistosos. Sabía que estos dirigentes estaban usando su autoridad para enriquecerse. Torneos y yo nos beneficiamos por estos pagos directa e indirectamente, al asegurarnos que estos derechos quedaran en una compañía de la que Torneos era accionista. Esa empresa pudo comercializarlos, y Torneos pudo producir exitosamente los campeonatos involucrados en esas compras de derechos”, según consigna el diario La Nación en su suplemento deportivo CanchaLlena.com.

La derogada ley de servicios de comunicación audiovisual (n° 22.285) en su artículo 85 enumera los causales de revocación de las licencias, entre las que destaco:

b) La simulación o el fraude con que se desvirtúe la titularidad de las licencias;

f) La emisión de mensajes provenientes o atribuibles a asociaciones ilícitas, personas o grupos dedicados a actividades subversivas o de terrorismo;

g) La condena en proceso penal del licenciatario o de cualquiera de los socios, directores, administradores o gerentes de las sociedades licenciatarias, por delitos dolosos que las beneficien”

Teniendo en cuenta el entramado de sociedades, y su pertenencia al Grupo Clarín, urge investigar las relaciones con el multimedio, para también tomar las medidas adecuadas, como represalias a un escándalo mundial, en el que otra vez la Argentina (o argentinos) son protagonistas.

 

 

 

Manzur en su laberinto

febrero 19, 2016 1 comentario

Mauricio Macri está decidido a hacer todo lo posible para que José Cano sea el gobernador de Tucumán en el 2019. Mientras José Alperovich camina la provincia, el inicio de las sesiones legislativas será una bisagra en el reordenamiento político en la provincia.

Todo proceso político es a 8 años. Es lo que dicen quienes rodean a quienes llegan al poder público por el voto popular. Algunos quisieron perpetuarse en el poder por más tiempo: algunos lo lograron y otros no. Aunque la Constitución ponga límites claros siempre están los que sueñan surfear in eternum la ola del poder.

Pero también para alcanzar esos 8 años, la construcción política se da día a día. Mes a mes. Elección en elección.

La carrera por la gobernación arrancó mucho antes de lo esperado. La decisión de Mauricio Macri de nombrar a José Cano como Responsable del Plan Belgrano, y las actitudes posteriores para con Manzur, es la muestra de quién es el hombre del presidente en Tucumán. José Cano es hoy una suerte de Gobernador sin cargo, con fondos y buenas noticias, para los tucumanos; y sin los problemas de la gestión diaria. A partir de ese caudal, es que desde el oficialismo nacional sueñan con un Cano Gobernador en las próximas elecciones.

José Alperovich, hoy senador, continúa con sus caminatas matutinas y recorridos diarios, que hizo de su gestión una impronta. Queda dilucidar si en la elección de Manzur como su sucesor no establecieron una suerte de alternancia a lo de la Sota – Schiarretti, en Córdoba, o si llegado el momento se enfrentarán en las urnas.

La reforma política dará indicios y marcará el inicio de las estrategias electorales venideras.

El inicio de las sesiones ordinarias de la Legislatura tucumana, también pondrá a prueba el armado político del Gobernador. El bloque oficialista está compuesto por alperovichistas, peronistas pero con un manzurismo todavía incipiente. En este escenario Acción Regional juega un rol fundamental. Rumores afirman que la relación entre Ruiz Olivares y el Gobernador no paso por el mejor momento; y hasta usan la palabra traición para describir el desdibujado rol del “gallego” en los primeros meses de gestión del Gobierno Provincial. La posible decisión de que Acción Regional arme un bloque propio debilitaría al oficialismo en la conformación de la Cámara.

El avance de la Justicia en causas vinculadas con la gestión anterior (Plan Cunita, por ejemplo), y nuevas presentaciones, son otro escollo con el que el Gobernador deberá lidiar en los próximos años.

Juan Manzur es hoy el gobernador del distrito electoral más importante en manos del PJ – FpV. Lo que puede ser una fortalece para algunos, también se puede convertir en una amenaza para aquellos compañeros que sueñan con un futuro personal más grande.

A pocos meses del inicio de su gestión Juan Manzur tiene mucho de que preocuparse, y no son precisamente problemas de gestión…

“Non omne quod licet honestum, est” (No todo lo lícito es honesto)

diciembre 30, 2015 Deja un comentario

El célebre jurista romano, Paulo, expreso su no menos célebre sentencia: “Non omne quod licet honestum, est” (No todo lo lícito es honesto). Significa que más allá de la eficacia de una norma y de haberse dictado respetando la estructura jurídica, dicha norma puede colisionar con la ética , la moral o la honestidad, de manera que no por ser lícita es necesariamente justa, y hasta a veces honesta.

Mauricio Macri llegó a la presidencia de la Argentina prometiendo “un cambio”. Aprovechó el hastío del 51 por ciento de los argentinos de los años de gobierno kirchneristas y por sobre todo, de las formas en la que CFK se relacionó con la República.

En menos de 20 días de gestión Macri, quizás con el aval y la luna de miel que le dan los 100 primeros días de gobierno, apretó el acelerador y (más allá de las medidas económicas) tomó decisiones que si bien “legales” generaron un revuelo en el ambiente político que poco a poco se van judicializando.

La designación de los jueces de la Corte Suprema de Justicia, en comisión mediante un DNU, fue quizás la primera de una serie de decisiones desafortunadas en el respeto por la institucionalidad argentina. “Ni Cristina se animó a tanto”, resumió Margarita Stolbizer y agregó: “Es un enorme retroceso institucional”, dijo.

El decreto de necesidad y urgencia emitido por el nuevo presidente, quedó suspendido en su vigencia hasta el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación (no derogado), dándole la razón a quienes sostienen que la decisión no tiene nada de “necesidad ni de urgencia”.

Macri y sus funcionarios se cansaron de criticar el abuso en el uso de los DNU por parte del Gobierno saliente, pero desde su llegada al poder es que a través de este tipo de instrumento legal están tomando decisiones que parecen no ser “honestas”.

La Corte Suprema de Justicia suspendió el juramento del diputado nacional de PRO Pablo Tonelli como miembro del Consejo de la Magistratura de la Nación, a pedido de la ex diputada por el Frente para la Victoria María Luz Alonso, para quien la postulación de Tonelli es contraria a la Constitución Nacional, ya que la vacante que ocupará Tonelli, considera la Diputada, le corresponde a la primera minoría, en este caso al FpV.

La modificación de la ley de Ministerios con la creación del Ministerio de Comunicación que pone bajo su órbita el AFSCA y la AFIC modifica una ley ampliamente debatida en la Argentina. La Ley de Medios (o de Servicios de Comunicación Audiovisuales) crea el AFSCA como un Ente Autarquico y Autónomo, y define una serie de pautas para garantizar su funcionamiento. La sola modificación de la dependencia del AFSCA choca contra lo legislado en por la Ley 26522.

Hoy el juez Arias dictó una medida precautelar en contra de lo actuado por el Ejecutivo Nacional respecto a los órganos de control y gestión de los medios de comunicación en el día en que se dio a conocer la unificación en un solo Ente del AFSCA y de la AFIC, a través de un DNU. Arías explicó su decisión: “La modificación de una ley por decreto está prohibida por la Constitución”.

El apuro por modificar lo atinente a los medios de comunicación solo es atendible bajo dos conceptos: eliminar los íconos del kirchnerismos, o la devolución de gentilezas como afirman los detractores.

También najo el pretexto de la no confiabilidad de los índices, el ministro de hacienda Prat Gay anunció que el INDEC dejará de publicar el IPC (que mide la inflación). Justo cuando se espera un aumento en la inflación, que proyectada, llegaría al 35% para el 2016. Kirchnerismo puro.

En 20 días de gestión el macrismo tomó lo peor del kircherismo y lo que tanto criticó son sus herramientas principales de gestión.

Macri llegó a la presidencia prometiendo “un cambio” y un mayor respeto por las instituciones. Sabe que tiene 100 días de idilio con una sociedad que en su gran mayoría respeta las reglas de la democracia, pero que casi la mitad no lo votaron. De hecho, del 51% que lo votó en el ballotage lo una porción importante lo hizo más en contra del kirchnerismo que a favor del PRO. Y eso es un crédito a corto plazo. Y una debilidad política…

Devaluación mediante, aumento en las tarifas de servicios públicos, una recesión incipiente (pronosticada por agencias internacionales), y un aumento en la desocupación, harán que ese crédito inicial se volatice rápidamente. Y que el blindaje a las malas noticias o decisiones desacertadas de sus seguidores se debilite rápidamente. Eso claro está el Presidente lo sabe, por ello es el apuro y su decisión de gobernar de esta manera.

Balotaje: se terminaron las palabras

noviembre 21, 2015 Deja un comentario

Argentina está ante una situación inédita, por primera vez elegirá a su Presidente en elecciones de segunda vuelta. Además, en este lapso, por primera vez se produzco un debate televisado entre los candidatos. Más allá de la profundidad del mismo, este salto de calidad institucional nos muestra un camino que será difícil desandar.

Luego de una primera vuelta que deparó sorpresas los principales candidatos van a las urnas en lo que será una elección en la que cada voto vale oro. Después del 25 de octubre en donde Mauricio Macri se quedó bailando en el bunker del PRO, supo capitalizar una derrota como si fuera una victoria. Se vio un Daniel Scioli desencajado, y que a pesar de haber obtenido 3 puntos de diferencia sobre su rival, dejó una imagen “perdidosa”.

Graficando la situación: el FpV iba ganando 2 a 1. Les empataron en el último minuto y les expulsaron el 9 (la provincia de Buenos Aires). Ahora es hora de los penales. Y como se sabe, en esta instancia de definición: ganará el que llegue mejor anímicamente, y el de mayor carácter y experiencia. Son penales. Es una final.

A partir del 25 de octubre se vieron dos estrategias. La Fe y la Esperanza, se convirtió en Alegría y Colores. El equipo del PRO capitalizó un discurso vacío, en donde apostaban al hastío de la gente por 12 años de kirchnerismo. Desaparecieron las propuestas, y con ello sus referentes económicos, que en más de una ocasión generó dolores de cabeza al equipo de campaña.

En el FpV, después de la piña del 25 que lo dejó grogui un par de rounds, se acomodó y, luego de la reunión de Tucumán, se peronizó el discurso. Con el fin de seducir al electorado massista, de preponderancia peronista –pero con un sesgo antikerchnerista- el peronismo se hizo cargo de la campaña. La denominada “campaña del miedo”, o blanco sobre negro, fue parte de la segunda etapa de campaña. Y por supuesto, la movilización de los militantes para convencer y traer votos a las urnas de DS.

En este esquema se plantearon dos mundos diferentes, con un mismo diagnóstico. Y en donde la receta para su solución la debe dar la política. En términos económicos, tanto Bein como Melconian, y Esper como Prat Gay, coinciden. Pero en la solución para palear esos problemas radica la diferencia.

Mientras el equipo económico del PRO plantea una mejora de la competitividad de términos de tipo de cambio (principalmente del sector agroexportador), el FpV plantea devolver la rentabilidad a través de otros mecanismos como la eliminación de las retenciones, aumento de los reintegros a la exportación o compensación de fletes. Mismo problema, diferentes recetas. Claramente, yo estoy más cerca de este tipo de solución.

Hoy la Argentina necesita dólares. Y mal que le guste a ciertos sectores, la agroindustria es la principal aportante de divisas del país. En eso radica su poder. Y ambos candidatos van por sus dólares. Con recetas distintas, intentarán seducir a este sector para que liquide divisas, y eso se logra incentivando a través de la rentabilidad: via tipo de cambio, o con otros mecanismos.

 

El país está a horas de un momento histórico. Gane quien gane, yo vaticino el fin del kirchnerismo. También si gana el PRO, creo que la UCR como construcción política (u opción política para la gente) tenderá a desaparecer. Más allá de los arreglos de cúpulas y la repartija de cargos. Si, el PRO gana se dará otro hito político: por primera vez un mismo signo político gobernará CABA, la Provincia de Buenos Aires y el país. Este hecho llevará seguramente a una reconfiguración en la relación del puerto con las provincias.

Si gana el FpV, la UCR podría comenzar a recomponerse al estilo PJ (de la periferia al centro), y aquí José Cano podría emerger junto con Gerardo Morales como quién disputa la jefatura de la oposición. Ya que Sanz se vería fuertemente debilitado. Todo en el plano de las elucubraciones.

El FpV apuesta a recomponer los votos en provincia de Buenos Aires. Luego de las inundaciones pos PASO y la candidatura de Anibal Fernández la atención se centra en ver si la gente ya disipó las tensiones de un voto bronca, y si acompaña a su actual gobernador. Ahí se juega la batalla de las batallas. En Córdoba, el objetivo es bajar los 35 puntos de diferencia en Córdoba. Y por supuesto, no perder por mucho en CABA.

En pocas horas sabremos quien gobernará el país los próximos cuatro años. Luego de 12 años en donde la Argentina tuvo un transformación profunda, la gente terminará resolviendo las “contradicciones que la política no supo hacerlo”.

Un régimen agotado

agosto 25, 2015 5 comentarios

La estrategia que le permitió al oficialismo sostener su hegemonía, 12 años después le está jugando en contra.

La proliferación de acoples, entre otras cosas, la quitó la legitimidad  que le da el voto a cualquier dirigente político.Y por sobre todo sumió al sistema de partidos políticos (base constitucional de nuestro sistema político) en una crisis terminal.

La jornada electoral no término el domingo, como estaba previsto. Las elecciones se extendieron en el tiempo, y durarán 20 días. Hasta entonces los tucumanos no sabremos, a ciencia cierta, quiénes fueron elegidos para conducir los destinos de la provincia.

La pelea será urna por urna. Voto a voto. Más aún en las categorías legislativas (provinciales o municipales) en donde la mínima diferencia cambiará la composición de la Legislatura y de los Concejos Deliberantes.

Hoy el oficialismo es víctima de su propio destino. El régimen electoral que le posibilitó mantenerse en el poder, le está pasando sus facturas. Es que el sistema de acoples, con límites débiles, generó un caldo de cultivo que dio lugar a la violencia.

Violencia entre pares que competían dentro de un mismo espacio pero que eran adversarios. Y como advertimos anteriormente, adversarios que se convirtieron en enemigos porque se juegan mucho más que un cargo. La política convertida en una Pyme Familiar.

Los hechos de violencia del 23 de agosto son una muestra de los intereses en juego. Salvo lo sucedido con el candidato por el Acuerdo para el Bicentenario en Sargento Moya (detenido por la quema de dos urnas), los otros episodios se dieron dentro de una interna en un espacio político.

Violencia entre oficialistas y opositores. Que usaron las mismas artimañas electoralistas, con el mismo objetivo.

Violencia para una clase media que vio asqueada un despliegue casi pornográfico del aparato proselitista. “Llevadores”, “traedores”, “punteros”, “taxis”, “bolsones”, y un sinfín de artilugios para captar el voto del electorado, en el que todos trabajaban para uno y se peleaban unos con otros. La misma clase media que se aglomeró a la Plaza Independencia.

Aunque la duda recaiga en el escrutinio, la única certeza es que se tiene que proteger quizás uno de los derechos más importante: “el de elegir y ser elegido”. Porque este derecho no puede estar supeditado a la posibilidad de tener una estructura que permita la presencia permanente del voto en el cuarto oscuro.

Los miles de tucumanos que se congregaron ayer en la Plaza Independencia lo hicieron pidiendo algo que no debería estar en cuestión: la transparencia. Equivocados o no; engañados o no; informados o no; miles de familias fueron a pedir lo que consideran un reclamo justo. Y el Estado, a través del Gobierno, es el responsable por bregar por la seguridad de todos. Y el sistema político, a través de sus representantes, poner cordura y no tirar más leña al fuego.

Ya sea por estar viviendo otro round en la pelea entre la Bancaria y el Alperovichismo, como se afirma, los responsables de la seguridad no estuvieron, una vez más, a la altura de las circunstancias. Porque la mayor cantidad de personas aglomeradas en la Plaza Independencia pertenecían a una clase social que se sintió desprotegida en los desmanes de diciembre de 2013, por la misma policía que el 24 de agosto los reprimió. La impericia los colocó nuevamente cara a cara.

La oposición tambien tiene la obligación de transparentar sus relaciones, y sus intenciones. Y ahora tiene la obligación de presentar pruebas concretas y no diatribas a través de las redes sociales y medios pagos.

Más allá de las elucubraciones, el Régimen Electoral está agotado. No es confiable.

Por ahora solo queda que la Junta Electoral asegure que se cumpla la voluntad popular, defendiendo una democracia que –mucho más en Tucumán- costó en recuperar. Y que tanto el oficialismo como la oposición de una vez se ponga a la altura de las circunstancias.

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