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La “versión judicial-mediatica tucumana” del cuento de Caperucita y el Lobo.

Hace unos días recibí este mail que paso a postear. Divertido al principio, por su trágica realidad, y triste al final por el mismo motivo.La realidad nuestra que nos golpea cada día, pone en evidncia una sociedad desprotegida. El concepto de impunidad reina en la sociedad. En muchos casos victimiza al victimario y destruye a la víctima. 

El texto, a pesar de tratar este tema, como una crítica al sistema judicial puede ser extrapolado sin temor de equivocarse al nuevo sistema de medios tucumano. En donde más de una vez, investigando a la victima y a su entorno, y ante la falta de resultados se comienza a demonizar a la victima del delito. El “por algo será” tibiamente comienza a repercutir en la gente. Casos como ejemplo sobran… 

La “versión judicial argentina” del cuento de Caperucita y el Lobo.

Visto y considerando:

1) Que Caperucita no desconocía que podía encontrarse con el Lobo.

2) Que tampoco era ajena al hambre del Lobo, ni a los peligros del bosque.

3) Que si le hubiera ofrecido la cesta de la merienda para que el Lobo calme su hambre, no habrían ocurrido los sucesos referidos más arriba.

4) Que el Lobo no ataca a Caperucita de inmediato, y que hay evidencias que  primero conversa con ella.

5) Que es Caperucita quien le da pistas al Lobo y le señala el camino de la  casa de la abuelita.

6) Que la anciana es inimputable ya que confunde a su nieta con el Lobo.

7) Que cuando Caperucita llega y el Lobo está en la cama con la ropa de la  abuela, Caperucita no se alarma.

8) Que el hecho de que Caperucita confunda al Lobo con la abuelita demuestra  lo poco que iba a visitarla, hecho que tipificaría un abandono de persona  por parte de la joven Caperucita.

9) Que el Lobo, con preguntas simples y directas, quiere desesperadamente  alertar a Caperucita sobre su posible conducta.

10) Que cuando el Lobo, que ya no sabe qué más hacer para alertarla, se come  a Caperucita, es porque ya no le quedaba otra solución.

11) Que es altamente posible que antes Caperucita hiciera el amor con el  Lobo y lo disfrutara.

12) Que la versión de que Caperucita, cuando oye la pregunta delLobo:«¿Adónde vas?», responde: «A bañarme desnuda en el río…», cobra cada día más fuerza.

13) Que se desprende del punto anterior que es Caperucita la que provoca los   más bajos instintos, brutales y depredadores, en la pobre fiera.

14) Que el Lobo ataca, pero tal hecho corresponde a su propia naturaleza y a  su instinto natural y animal, exacerbados por la conducta de la susodicha Caperucita

15) Que párrafo aparte para la madre de Caperucita, quien exhibe culpabilidad al no acompañar a su hija.Por todo lo antes dicho, se revoca el fallo de Cámara, absolviéndose al  Señor Lobo y se dispone además:

a) Apercibir a la familia de Caperucita, imponiendo a la abuela presentarse en hospital a designar, para su observación gerontológica,

b) A la madre apercibirla para que cumpla correctamente con sus deberes de  madre y

c) A Caperucita trabajo comunitario en el Zoológico Local para conocer acabadamente la naturaleza y el instinto animal.

Aclarase asimismo en el presente fallo que este proceso no afecta el buen  nombre y honor del Señor Lobo.

Publíquese, archivase, y téngase por firme el presente fallo.

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