Inicio > Uncategorized > Conflictos y escaladas: cuando las negociaciones no son bien gestionadas

Conflictos y escaladas: cuando las negociaciones no son bien gestionadas

Conflicto con el campo

El conflicto es definido como una controversia o diferencia explícita (de información, de intereses o de valores) que ocurre entre, al menos, dos grupos interdependientes que compiten entre sí por los mismos recursos escasos o que persiguen metas incompatibles de manera que las opiniones, decisiones y conductas de un grupo respecto a tales recursos y metas, afectan necesariamente las opiniones, decisiones y conductas de otro grupo.

Para que haya conflicto tiene que haber cuatro elementos:

–          La existencia de por lo menos dos partes interdependientes.

–          Una controversia explícita.

–          La percepción de ambas partes de metas incompatibles.

–          Y  la percepción de recursos escasos.

Está claro que estos cuatro elementos están presentes en el conflicto entre el campo y el Gobierno Nacional. Hay múltiples clasificaciones y definiciones de los conflictos, pero en menor o mayor medida, la definición presentada engloba a la mayor parte de ellas.

La existencia de un problema necesariamente necesita de negociaciones para su resolución. De no haberlas es imposible llegar a zanjar las diferencias.  La resolución de conflictos es una rama incipiente en la Argentina, de hecho en el ámbito judicial y extrajudicial es una herramienta muy utilizada, para poner fin a problemáticas diversas o tratar de encauzar las negociaciones para acercar a las partes a una solución que satisfaga a los interesados. Esta disciplina tiene un poco de Administración, Sociología, Psicología, Comunicación y otras ciencias sociales, y mucho de humano.

Para entender la actualidad del enfrentamiento entre el campo y el Gobierno, es necesario comprender estos principios, más allá de la génesis. Siempre teniendo en cuenta, que lo que siempre se tratará de evitar es la escalada.

El enfrentamiento con el campo comenzó cuando el Gobierno Nacional, implementó un sistema de retenciones móviles para las exportaciones de granos de la Argentina. Estas retenciones, que sirven como instrumento económicos para fomentar o desalentar inversiones, tenían como fin: la redistribución de riqueza en un país con grandes asimetrías económicas, y evitar la sojización del campo argentino, a decir del Gobierno Nacional.

La respuesta del agro no se hizo esperar, ya que consideraban que el nivel de retenciones del estado a la producción había llegado al límite de hacer antieconómica la inversión, y destruían los mercados a futuro porque actuaban como un precio máximo de la producción. Y sostenían, luego, que no se podía hablar de redistribución de riquezas, sino que mediante la resolución 125 el Gobierno pretendía inyectar más fondos no coparticipables para ahondar un sistema unitario, y disponer del dinero de manera discrecional.

Esta situación comenzó el 11 de marzo. Hace ya 83 días.

La primera reacción del campo fue llamar a un paro, y apropiarse de una de las armas de lucha que más defenestrada por el sector: los piquetes. Esta situación provocó un desabastecimiento temporal en las góndolas de los supermercados, y inconvenientes económicos.

La Presidenta de la Nación, y los referentes agropecuarios comenzaron una guerra dialéctica, que iban aumentado la temperatura de ambas partes, acercándose al temido límite de la Escalada en el Conflicto.

Se habla de escalada de un conflicto, cuando por causas diferentes, las exigencias de una de las partes aumentan de manera importante y el eje del conflicto se traslada hacía otros aspectos que no estaban incluidos al inicio de la disputa.

Se da cuando una de las partes se levanta de la mesa, y da por terminada la negociación sin que esté resuelto el conflicto. Comúnmente cuando alguien ‘patea la mesa’.

Al producirse este fenómeno, generalmente las exigencias de ambas partes aumentan para no poder disminuir luego, y comienzan a centrarse en problemas que antes no estaban en agenda, o que no eran parte del problema al inicio de las negociaciones.

Es lo que estuvo sucediendo con el campo: el problema primero eran las retenciones, y ahora estas se mezclan con otros como leche, carne, fletes, y hasta un “nuevo modelo de país”. El tren baña, la crisis energética, un sistema federal, la defensa de la república son parte ahora de los discursos agropecuarios.

Cuando se llega a un punto como el actual, la resolución parece mucho más lejana que antes.

Es también lo que sorprende a aquellas personas que generalmente estamos en el manejo de conflictos, y resolución de crisis. Aparentemente, ninguna de las partes hizo nada para evitar la escalada de un conflicto que, es verdad, comenzó con alto voltaje, pero ahora da la sensación de que está por afectar seriamente al país, y a los argentinos.

En momentos en que el Gobierno Nacional, decidió levantarse de la mesa ante una actitud intransigente (según las razones esgrimidas) de acuerdo al contenido de los discursos de Rosario, las partes tienen que entender que el resultado no es de suma cero, sino que están ante la oportunidad de  reescribir la historia y ganar ambas partes.

De no ser posible esto, y ante la realidad de que nuevas situaciones se plantearán en el futuro que obligarán a las partes a sentarse nuevamente en las sillas de negociación, no es saludable que esta vez alguien se vaya con la sensación de que la vez anterior le “ganaron como la guerra”.

 

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: