Inicio > Uncategorized > El discurso de los políticos y el voto de la gente: “el que pega, no recoge”

El discurso de los políticos y el voto de la gente: “el que pega, no recoge”

El 14 de agosto día del debut de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) obligará a las fuerzas opositoras a, entre otras cosas, rever la manera de comunicarse con los argentinos, sus electores.

Ninguna fuerza opositora, por acción u omisión, pudo erigirse como una opción válida para el electorado frente al Kircherismo. Los menos de 500.000 votos que separan a Duhalde, Alfonsín, Rodriguez Saá y Binner son la pesadilla hecha realidad para lograr la polarización que les de la posibilidad de derrotar a Cristina en segunda vuelta.

Ningun opositor logró erigirse en opción porque nunca supieron despojarse de un discurso opositor. Discurso que les fue útil en las elecciones legislativas del 2009, cuando se elegían parlamentarios.

“Si tu discurso es de oposición y crítica, inmediatamente el elector te coloca en esa posición”, les repite el Director de AsesorAr CI – y hacedor de grandes triunfos electorales – a quiénes vienen a consultarle y aspiran a captar el voto de la gente.

Esto no significa que en el discurso y campañas los opositores dejen de lado la crítica. Lo importante es “que le den una salida a cada crítica. A cada problema una solución”. Repite y repite.

El ejemplo más concreto se llama Elisa Carrió. La más acérrima opositora al kirchnerismo, que en esta ocasión fue acompañada por solo el 3% de los votos, contra los más del 20% del 2009. Pareciera ser que el electorado colocó a Carrió y su Coalición Cívica en el rol de quienes no tienen las capacidades necesarias para gestionar. En realidad la CC se colocó a sí misma, con su crítica acérrima y ciega. Está claro que la mayoría la quiere a Lilita en el Congreso de la Nación, pero no sentada en el Poder Ejecutivo.

De Narváez también sufrió el abandono de quienes lo votaron en el 2009. A pesar de que el Colorado no se cansa de repetir que “tiene un plan”, para solucionar los problemas de seguridad, salud, etc. hasta ahora nadie sabe cual es, y como lo haría.

Luego de una campaña de ataques y críticas fuertes al Gobierno, De Narváez ahora sale diciendo que está  “de acuerdo con muchas cosas de este Gobierno”. Tarde se dio cuenta.

Alfonsín comenzó con una campaña inteligente y con un discurso sensato. Pero las últimas semanas no pudo con la tentación y viró a un discurso menos constructivo y de críticas sin salidas. Los spots de seguridad, del indec, inflación, etc. hicieron añicos lo que había construido desde su lanzamiento a la carrera presidencial.

Es verdad que se puso de lado del consumidor (o posible votante, compartiendo sus experiencias y sus realidades) pero nunca mostró una solución. Y se olvidó de que su apellido representa también, para muchos –sin importar si es verdad o no- el desgobierno y la hiperinflación.

Lo de Binner es destacable. Con pocas semanas de campaña, con un discurso sensato, con antecedentes de gestión, apuntalando lo positivo de la gestión actual, pero resaltando sus errores logró más del 10% de los votos. Porcentaje que podría ser el piso para octubre.

Los argentinos evidentemente han apostado a la continuidad. Lo hicieron en todas las provincias (menos en Catamarca), y aparentemente lo harán a nivel nacional.

La principal causa, es que ninguna de las fuerzas logró construir la credibilidad de ser una etapa superadora de este Gobierno. Sus maneras de hablarle a la sociedad los colocó en la mente de los argentinos como grandes opositores, sin capacidad de gestión.

Le sirvió a Pino contra Mauricio, a De Narváez, Lilita y a la oposición en general contra Kirchner en el 2009. Y seguramente le pasará al Acuerdo Cívico y Social en Tucumán, porque olvidaron que hace dos años fueron elecciones legislativas, en donde oficialismo y oposición conviven y discuten las leyes y la política.

Criticar por criticar, oponerse por oponerse no es el discurso indicado para quien quiere construir poder político y llegar al poder ejecutivo.

Ahora, es el momento de discutir quién tiene la capacidad de gestionar. Y el que critica no hace, y como dice Miguel Cuello (h) – Director de AsesorAr CI – en política el “que pega, no recoge”, sino pregúntenle a la oposición y a Lilita Carrió.

  1. mlc
    agosto 19, 2011 a las 10:11 pm

    Muy buen analisis!!! realista, lastima que que no lo lean los candidatos, como Cano que lanzando su campania 10 dias antes de las elecciones, lo unico que hace es “pegar”, ademas de reciclar el slogan de la campania anterior “para volver a ser republica” por “para volver a ser Tucuman”, no tiene nada nuevo para decir?

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: