Inicio > Uncategorized > Un régimen agotado

Un régimen agotado

La estrategia que le permitió al oficialismo sostener su hegemonía, 12 años después le está jugando en contra.

La proliferación de acoples, entre otras cosas, la quitó la legitimidad  que le da el voto a cualquier dirigente político.Y por sobre todo sumió al sistema de partidos políticos (base constitucional de nuestro sistema político) en una crisis terminal.

La jornada electoral no término el domingo, como estaba previsto. Las elecciones se extendieron en el tiempo, y durarán 20 días. Hasta entonces los tucumanos no sabremos, a ciencia cierta, quiénes fueron elegidos para conducir los destinos de la provincia.

La pelea será urna por urna. Voto a voto. Más aún en las categorías legislativas (provinciales o municipales) en donde la mínima diferencia cambiará la composición de la Legislatura y de los Concejos Deliberantes.

Hoy el oficialismo es víctima de su propio destino. El régimen electoral que le posibilitó mantenerse en el poder, le está pasando sus facturas. Es que el sistema de acoples, con límites débiles, generó un caldo de cultivo que dio lugar a la violencia.

Violencia entre pares que competían dentro de un mismo espacio pero que eran adversarios. Y como advertimos anteriormente, adversarios que se convirtieron en enemigos porque se juegan mucho más que un cargo. La política convertida en una Pyme Familiar.

Los hechos de violencia del 23 de agosto son una muestra de los intereses en juego. Salvo lo sucedido con el candidato por el Acuerdo para el Bicentenario en Sargento Moya (detenido por la quema de dos urnas), los otros episodios se dieron dentro de una interna en un espacio político.

Violencia entre oficialistas y opositores. Que usaron las mismas artimañas electoralistas, con el mismo objetivo.

Violencia para una clase media que vio asqueada un despliegue casi pornográfico del aparato proselitista. “Llevadores”, “traedores”, “punteros”, “taxis”, “bolsones”, y un sinfín de artilugios para captar el voto del electorado, en el que todos trabajaban para uno y se peleaban unos con otros. La misma clase media que se aglomeró a la Plaza Independencia.

Aunque la duda recaiga en el escrutinio, la única certeza es que se tiene que proteger quizás uno de los derechos más importante: “el de elegir y ser elegido”. Porque este derecho no puede estar supeditado a la posibilidad de tener una estructura que permita la presencia permanente del voto en el cuarto oscuro.

Los miles de tucumanos que se congregaron ayer en la Plaza Independencia lo hicieron pidiendo algo que no debería estar en cuestión: la transparencia. Equivocados o no; engañados o no; informados o no; miles de familias fueron a pedir lo que consideran un reclamo justo. Y el Estado, a través del Gobierno, es el responsable por bregar por la seguridad de todos. Y el sistema político, a través de sus representantes, poner cordura y no tirar más leña al fuego.

Ya sea por estar viviendo otro round en la pelea entre la Bancaria y el Alperovichismo, como se afirma, los responsables de la seguridad no estuvieron, una vez más, a la altura de las circunstancias. Porque la mayor cantidad de personas aglomeradas en la Plaza Independencia pertenecían a una clase social que se sintió desprotegida en los desmanes de diciembre de 2013, por la misma policía que el 24 de agosto los reprimió. La impericia los colocó nuevamente cara a cara.

La oposición tambien tiene la obligación de transparentar sus relaciones, y sus intenciones. Y ahora tiene la obligación de presentar pruebas concretas y no diatribas a través de las redes sociales y medios pagos.

Más allá de las elucubraciones, el Régimen Electoral está agotado. No es confiable.

Por ahora solo queda que la Junta Electoral asegure que se cumpla la voluntad popular, defendiendo una democracia que –mucho más en Tucumán- costó en recuperar. Y que tanto el oficialismo como la oposición de una vez se ponga a la altura de las circunstancias.

  1. Nino Ramella
    agosto 25, 2015 a las 6:11 pm

    Me parece sensato el artículo. Comparto esa mirada. Me queda, eso sí (y no es chicana sino simplemente confesa ignorancia del escenario local) si la Justicia Electoral es realmente independiente o si está ligada al Poder Ejecutivo, lo que daría pie a sospechas de parcialidad.

    • agosto 25, 2015 a las 8:25 pm

      la conformación de la JEP fue bastante complicada. Por la cantidad de relaciones e intereses cruzados. Muy pocos legisladores o jueces que podían integrarla no tenían parientes en las listas de candidatos. No obstante, Gandur lo viene cascoteando bastante al PE… Ojalá también esté a la altura de las circunstancias.

  2. agosto 25, 2015 a las 10:41 pm

    impresionante santigo muy buen anlisis,muy sensato y objetivo.algo dificil de enontrar en etos tiempos. abrazo

  3. septiembre 8, 2015 a las 10:44 pm

    La proliferación de acoples, entre otras cosas, la quitó la legitimidad que le da el voto a cualquier dirigente político.Y por sobre todo sumió al sistema de partidos políticos (base constitucional de nuestro sistema político) en una crisis terminal.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: